Carta de Amistad perdida

Carta de Amistad perdida. A continuación una muy bonita y sincera carta a una amistad perdida.

Una breve despedida que posiblemente no llegue a destino…
A ti, mi amistad perdida, que fuiste la única persona que realmente creí mi amiga, te dedico esta despedida.
Y lo hago desde la convicción de que crees que la equivocación es mía, sin entender mis motivos.
Realmente, ahora creo que jamás me entendiste, que jamás comprendiste como soy de verdad.
Quizá, si te hubieses parado a escuchar un poco más, o si hubieses sabido leer entre líneas, sin dejarte distraer por ruidos externos, hubieses podido llegar a comprender un poco más.

Sé que en el estado actual de enfado que sientes no ves las cosas como realmente son, pero no importa. Yo no te culpo. Simplemente prefiero no volver a molestarte y quedarme apartado a un lado, sin ni siquiera mostrar mi presencia.
Para seguir siendo indiferente a todos los que nunca me llegaron a comprender.

Yo también estoy enfadado, pero no te lo tomes como algo personal. Yo soy así; demasiado cabezón y drástico. Suelo tomarme las cosas muy a pecho. Y las ofensas ni te cuento, pero bueno, eso tú lo sabes bien.
— Por desgracia —

Quizá no reparaste en que, con vuestra actitud, en lugar de dar ejemplo a los recién llegados, lo que hacíais era dar mal ejemplo, dando por sentadas malas costumbres.
Y al ignorar mi actitud y quitarme la razón lo que hacíais realmente era desautorizarme delante de ellos.
Ahora ya no hay remedio.
Sé que esto lo entenderás. Al menos quiero creer que eres lo suficientemente inteligente como para darte cuenta de ello.

Para vosotros, Manolo solo existía cuando necesitabais saber si tal o cual TV tenía TDT. O para preguntar si tal o cual ordenador llevaba wifi o no.
Y mil cosas más.
Yo también necesitaba vuestra ayuda a veces, pero no te preocupes; no volveré a molestaros más. Sé como encontrar la información.

Ahora ya no está el Manolo pringado servicial, colaborador, idiota agradable y comodín simpático que conocías.
Ahora solo queda un compañero de trabajo. Las amistades las dejo para otro horario.

Y créeme, lo siento más por ti que por mí, porque sé que eres una gran persona.
Es solo que nunca llegamos a entendernos bien.

Hasta siempre.
Happy

Gracias Mauricio por enviarnos esta carta!